Por Juan Pablo Ortiz
Movimiento Autonomista.


Como tristemente hemos leído, anoche fueron apuñaladas tres compañeras que participaban de la marcha por aborto libre. No estaban manifestándose por nada más que por el derecho a tomar sus propias decisiones. Nada más que eso. El derecho a elegir.

Fueron atacadas por un grupo fascista; el Movimiento Social Patriota. Quienes no están de acuerdo con la libertad de las compañeras, y no encuentran otra forma que atacarlas y herirlas. Sí, así tan cobarde como se lee. Podríamos hablar de estos enfermos, pero prefiero centrarme en algo anterior, y mucho más grande que este grupo de enfermos.

Estas acciones no se dan en un vacío. No son espontáneas ni aisladas. Este tipo de cobardes y estas acciones violentas se propician porque tienen una atmósfera proclive a su formación. Existe un contexto que les permite dar rienda suelta a sus retorcidas ideas. Ese contexto se propicia por la generación e instalación, sobre todo en los últimos meses, de un discurso de odio. Un discurso de odio que busca detener el desarrollo de las libertades.

Y ello no solo lo vemos en este tema de las mujeres luchando por decidir si quieren o no abortar, de forma legal y segura. Lo vemos también en el caso de acceso a viviendas en sectores que se supone exclusivos para cierta “clase” de gente. O en la posibilidad que personas de otros países vengan al nuestro a buscar mejores opciones de vida. O en el reconocimiento y derecho a expresarse como parte de un pueblo distinto a eso que se llama Chile.

Ese discurso tomó brios, que quizás no fuimos capaces de advertir a tiempo, en la nefasta persona de un político chileno, ex candidato presidencial. José Antonio Kast. El ex candidato goza de una impunidad al momento de manifestar sus “ideas”. Él se ha encargado de instalar un discurso de odio frente a todo lo que no entra en su concepción de la vida o la sociedad. Y no solo goza de impunidad. Goza de una plataforma comunicacional que le permite esparcir el veneno de sus ideas sin ningún problema. De hecho, el grupo fascista que se atribuyó los ataques a las compañeras, apoya abiertamente a Kast y él aparece en varias ocasiones con miembros de este grupo.

José Antonio Kast y su discurso son un peligro para nuestro país. La violencia que se va instalando, y que anoche quedó tan patente, así lo muestran.

Debemos combatir este discurso. Debemos combatir a quienes lo propugnan. Debemos combatir la violencia del fascismo que quiere renacer.

Debemos combatir a Kast. Lo de anoche, es también su culpa.

José Antonio Kast, yo te acuso.


Juan Pablo Ortiz


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