Unas cien mil personas asistieron a la XVIII Marcha por el Orgullo Gay, que se realizó este sábado 23 de junio y que fue convocada principalmente por el Movimiento de Liberación Homosexual (Movilh) y la Fundación Iguales pero que logró convocar a diversas organizaciones que comenzaron a marchar desde la Plaza Italia para cerrar en un escenario en el sector de Los Héroes en Santiago.


En el entendido de que la marcha, si bien la convocan y organizan ciertas agrupaciones, las demandas son transversales y desborda a diversos grupos y actores. En ese entendido participó un grupo de manifestantes que llevaba la bandera palestina y que además de marchar en el bloque de los lesbofeministas, y buscan justicia para Nico Saavedra, y a otras lesbianas, trans y colas asesinadas por hombres heterosexuales, también pretendía denunciar el “lavado rosa” o “pink washing” que realiza Israel.

“Nuestra idea era denunciar que mientras Israel hace la marcha en Tel Aviv llena de colores, plumas y todos muy contentos, a unos kilómetros de ahí, en Gaza, asesinan a palestinos y palestinas y tienen a mujeres encarceladas y a presos políticos”, sostiene Salvador Ojeda, activista Gay y miembro de la Unión General de Estudiantes Palestinos (UGEP). “No puede ser que por un lado hagan la vista gorda de que no pasa nada mientras que asesinan a unos kilómetros de distancia”, espeta el dirigente.

La reacción de este grupo se debía a que había otro grupo que llevaba la bandera de Israel contando las supuestas bondades que tiene vivir en ese Estado, pero que en realidad son propaganda para tapar los crímenes que comete contra el pueblo palestino. “Este año quisimos salir a marchar porque Israel financia al Movilh”, cuenta Ojeda quien enumera entre otros algunos ciclos de cine que han realizado juntos o un acto en que la denominada “Comunidad Judía de Chile” homenajeó a Rolando Jiménez, dirigente de dicha ONG por lo que el Movilh nunca ha denunciado la violación a los DDHH de la población Palestina por parte de israel. Esto demuestra la relaciónde años que tiene Jiménez con la comunidad sionista de Chile.

Además, protestaron porque a esta organización no habla de sida, ni de trans ni de lesbianas, cuenta Ojeda.

“Salimos a protestar para que no haya lavado rosa y porque no puede haber orgullo mientras haya apartheid”, cuenta Ojeda.

“Los palestinos no suben al escenario”.

Ojeda cuenta que cuando se inició la manifestación, los organizadores de la marcha invitaron al grupo de palestinos a subir al escenario, aunque este gesto se hizo luego de que las organizaciones pro Israel había hablado. Al finalizar la marcha se acercaron al escenario para que los dejaran hablar y dar un mensaje como palestinos, pero en ese momento uno de los productores les dijo que hablaran con Rolando Jiménez.

Salvador Ojeda, quien vestía una kufiyeh y sostenía una bandera palestina en su mano, le explicó al dirigente del Movilh que era del grupo de palestinos y que los habían invitado a subir. Jiménez contestó “no, los palestinos no suben al escenario”. Ante eso, Ojeda le dijo que su actitud se iba a saber porque lo iba a denunciar. Entonces, Jiménez le dijo “haz lo que quieras”, comenzando así un intercambio de palabras en las que Rolando garabateó al dirigente gay de la Ugep.

“Así es como uno se da cuenta de cómo van pagando favores, porque hasta el final de la marcha no dejó que los palestinos subieran al escenario”, cerró Ojeda.


Fuente: Federación Palestina / Ugep


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