La Cámara de los Diputados de Argentina aprobó este jueves la ley que despenaliza el aborto hasta el cumplimiento de la semana 14 de gestación, y que ahora pasa al Senado para eventual sanción definitiva.

La iniciativa, aprobada con 131 votos a favor, 123 en contra y una abstención, tuvo hasta el último momento un final incierto por las posturas opuestas dentro del oficialismo y de la oposición.

Fue una sesión de infarto. Los números bailaron durante toda la jornada y al final la balanza se inclinó por el cambio de postura de unos pocos legisladores. La fractura de la sociedad argentina sobre el aborto se repitió en el interior del hemiciclo y de los partidos políticos. Todos los bloques votaron divididos, con excepción de la izquierda, con una postura unánime a favor de la interrupción voluntaria del embarazo. En la actualidad, el aborto es ilegal, excepto en casos de violación y de riesgo para la salud de la madre. Las mujeres que interrumpen su embarazo se enfrentan a penas de cárcel de entre uno y cuatro años.

En un gesto inédito, Fernando Iglesias, un diputado de Cambiemos conocido por su defensa de políticas económicas ultraliberales, fue aplaudido por gran parte del kirchnerismo. “Somos Cambiemos”, dijo Iglesias, “vinimos a cambiar, no a consagrar el status quo”. Con un mapamundi en la mano, el legislador invitó a sus colegas a pensar en el país al que les gustaría que se parezca Argentina: “En Norteamérica, Asia, Europa, Australia, el aborto es legal o si queremos que se parezca a las partes rojas del planisferio, Latinoamérica y Africa. Son los únicos continentes que prohíben el aborto, donde la desigualdad y la violencia son mayores”, apuntó.

En Argentina casi 50.000 mujeres son internadas cada año por complicaciones derivadas de abortos y medio centenar muere.

Uno de los discursos más polémicos fue el de la diputada radical Estela Regidor. Después de presentarse como “protectora de animales” lanzó una pregunta al aire: “¿Qué pasa cuando nuestra perrita se nos queda embarazada? No le llevamos al veterinario a que aborte. Salimos a ver a quién le regalamos los perritos. Las peores fieras quieren a sus crías. ¿Qué nos pasa a los seres humanos que tenemos esa maldita razón que nos tapa el corazón?”.

A las seis de la mañana, con el marcador igualado, el kirchnerista Axel Kicillof recordó que los anteriores presidentes que abrieron debates trascendentales, como el de la legalización del divorcio y el matrimonio homosexual, se involucraron en ellos. Mauricio Macri se opone a la despenalización pero en febrero decidió habilitar el debate en medio de una gran presión social. Desde entonces se ha mantenido al margen y se ha limitado a garantizar que respetará el resultado y no habrá veto presidencial.

Fuera del Congreso, la movilización a favor del aborto legal ganó la calle, aunque se hizo visible la enorme polarización. “Saquen los rosarios de nuestros ovarios”, “Es mi cuerpo, yo decido”, decían las pancartas de muchas jóvenes enfadadas con la presión de la Iglesia católica para evitar la despenalización. Desde el otro lado de la plaza, en un número muy inferior, los antiabortistas gritaban: “Sí a la vida, no al aborto”. Aguardaban el resultado de la votación con oraciones colectivas.

Te invitamos a opinar y debatir respecto al contenido de esta noticia. EN VOZ CIUDADANA CHILE